Homenatge a Fernando Delgado impulsat pel president Puig

(Font: Levante-EMV)

“El dolor de la separación no es nada si se compara con la alegría de reunirse de nuevo”. La cita la escribió hace dos siglos el británico Charles Dickens en su novela ‘Nicholas Nickleby’, pero bien podría servir como resumen de lo que se ha vivido esta tarde en la llibrería Ramón Llull del centro de València, enclave que se ha convertido en punto neurálgico para aquellos que mejor conocían -y sobre todo, más querían- a una figura de la escritura, del periodismo, de la poesía -de la vida, a fin de cuentas- como Fernando Delgado. Porque dos años después de su muerte, todos ellos se han reunido con dos objetivos: recordar su memoria para que “no quede en un rincón, que no se lo merece” y celebrar una de sus grandes virtudes, la amistad.

Desde antes de que el acto diera comienzo pasadas las 19 horas de este viernes posfallero, el espacio ubicado en la Calle de la Corona estaba repleto, deseoso de recordar -o rememorar directamente los momentos vividos- a una persona cuya trascendencia durante décadas fue más allá de la palabra. Una gran expectación que ha acercado no solo al que fuera su pareja, Pedro García-Reyes, sino a figuras de todos los ámbitos, desde la política a la sociedad civil, pasando por las artes o la cultura. Así, hasta esta librería valenciana se han acercado Vicent Soler, Ana Barceló, José Muñoz, Carmen Martínez, María José Salvador, Toni Gaspar, Borja Sanjuan, Mercedes Gallego, Emérit Bono, Ismael Sáez, Sole Giménez, Carmen Amoraga, María Ángeles Fayos, Xelo Candel, Paco Cerdà, Miquel Alberola, Susana Fortes, José Luis Moreno o Carmen Calvo entre muchos otros. Además, ha estado presente también el director de Levante-EMV, Joan-Carles Martí.

Homenaje a Fernando Delgado en la librería Ramon Llul.
Homenaje a Fernando Delgado en la librería Ramon Llul. / Miguel Angel Montesinos

“Recordar virtudes y valores”

No obstante, ha sido el expresidente de la Generalitat, Ximo Puig, quien ha tomado la palabra para dar comienzo a este homenaje explicando el trasfondo de esta iniciativa cuya intención es que se vaya formulando, faceta a faceta, a base de conferencias. Y, con ello, buscarán “recordar aquellas virtudes y valores que defendió en el tiempo Fernando”. “De él se pueden decir muchísimas cosas. Esos valores republicanos que el abrazaba. También en el campo de la literatura, el periodismo, el compromiso político y el coraje frente a la ignominia”, ha enfatizado el que fuera jefe del Consell, que ha dejado claro como Delgado “dio la cara siempre por lo que creía, sin ser un radical”. Con todo lo que está sucediendo y que “indigna” en el mundo, “qué gran artículo habría hecho sobre Trump”, ha bromeado.

Por eso y por muchas más cosas, en este encuentro “intentamos reivindicar la memoria de Fernando, que no pase desapercibida, ni se quede en un rincón porque no lo merece. Fuimos mejores personas gracias a Fernando y merece que muchas personas conozcan el intangible que representa. Que no sea solo patrimonio de sus amigos, sino de un colectivo”, ha enfatizado Puig. De ahí que la intención es que cada año alguna persona relacionada con este tinerfeño de nacimiento pero valenciano de adopción hable de alguno de los atributos que mejor representó a Delgado para “entre todos generar nuevas ideas alrededor de esta persona y su humanidad”. No es, sin embargo, la única iniciativa que se baraja en torno a su figura. Porque como ha avanzado “queremos hacer un premio de Literatura y Periodismo y otras iniciativas, aunque lo más importante es esto”.

Tras su intervención, ha sido el turno del periodista, escritor -y amigo desde la infancia de Delgado-, Juan Cruz, quien ha pronunciado un discurso repasando esa vinculación que solo una estrecha amistad, casi un hermanamiento, puede forjar. Tras ello, ha recalcado la importancia que tenía para él el territorio valenciano, que “no era el primitivo, pero que se convirtió en el sitio en el que quiso estar con Pedro, con los perros, con la casa, con una región que hizo transparente su deseo de vivir”.

Este acto plagado de simbolismo y memoria ha tenido su último punto álgido, como no podía ser de otra manera, leyendo una ínfima parte del poemario de Delgado, en concreto de ‘La mar desnuda’. Han sido los versos de poemas como ‘Fúnebre Mar’ o ‘Nos protege su voz’ -pronunciados por el escritor Paco Cerdà, el subdirector de Levante-EMV, Alfons García, y el poeta Vicente Gallego– los que han resonado en las paredes de este enclave que también ha contado con unas últimas palabras de la exconsellera de Sanidad, Ana Barceló, quién ha destacado de Delgado “su forma de estar, su respeto a la palabra, su manera de escuchar y de estar. Fernando representaba la pausa y la virtud de que se puede discrepar sin perder el respeto”.

Un enclave simbólico

Asimismo, el sitio para recordar al que fuera periodista, escritor, poeta, político o presidente del Patronato del Museo de Bellas Artes de València -entre un sinfín de facetas vitales- ha tenido, también, su relevancia, su homenaje, su memoria. Y es que la Ramón Llull no fue solo un espacio que acogió las presentaciones de varios libros de Delgado -o de otros autores en las que él quiso estar presente- o el lugar en el que recibió en 2023 un simbólico galardón -más aún en este día- como el Amic Amat, sino también un punto de la capital valenciana con el que -como reconoció hace pocos días a este diario su viudo- le unía el “vínculo de amistad” que tenía con Almudena Amador y Paco Benedito, los propietarios de la librería.